Las Semillas del Fuego y del Caos

Después de varias reuniones, un grupo de amigos, escritores, educadores, representantes de la raza mapuche, astrólogos y hombres y mujeres que ofician en el desarrollo de la Consciencia humana, hemos llegado a las mismas conclusiones: el fuego que estamos viviendo esta ocasionado por nuestros propias carencias que no queremos ver. Ya llegó el momento. Todo lo antiguo se está quemando. Construyamos el nuevo Ser.

Estamos ya en el borde. Un sistema en caos entra en una alta sensibilidad. Chile se quema. Sus llamas son las del espíritu. Los caballeros del fuego están dando su último golpe.
En medicina china el elemento fuego es el del corazón. El desborde de él , es el desborde del acto maníaco. Es también la acción justiciera de la energía del Padre, del Orden Universal. Hemos forzado el paradigma hasta estas últimas consecuencias. La Madre tierra ya cruzó la frontera. De la divina conservación del Yin (elemento agua), se ha convertido en la justiciera Kali., la destructora. Ya no se puede seguir más.
El agotado paradigma del hombre macho herido, del padre bondadoso ausente desde el comienzo mismo del advenimiento de la Patria, tiene que morir por fuego. 
Las manos que están detrás del fuego, son las mismas de siempre. En su misoginia, machismo, incrementalismo y falta de poder se expresa la misma herida que ha estado siempre en la cultura chilena. En su insensibilidad frente al dolor humano, se esconde la herida de un niño ciego de dolor en busca del reconocimiento de un Padre invisible. La herida se tiene que cauterizar con fuego. 
La Madre Tierra cansada de esperar abraza a los hijos indolentes y con ellos todo el bosque y los animales se sacrifican en una apoptosis sanadora.
El Hígado de Chile, el recipiente de la rabia y la indignación, se ha quebrado definitivamente. De sus entrañas hierve una nueva Consciencia que abraza. La imagen del Poder se ha trizado definitivamente. Los hijos ciegos ya no pueden ser los líderes del futuro. Se ha expuesto la verdad final. Esto es lo que somos. La naturaleza lo quema todo, nuestras ineptitudes al honrar la tierra, al despreciar lo nutricio, al disminuir el poder femenino, al no mirar nuestra infancia, al desechar los susurros del corazón, al adoptar culturas importadas que no explican el hecho sagrado de haber nacido en un país de iniciación espiritual llamado Chile.
Más allá de los responsables, ejecutores del viejo paradigma que muere asfixiado, todos somos parte de esta transmutación y purificación por fuego.
Seguirán ardiendo los bosques, las entrañas y las vidas. Estamos indignados y apenados. Hemos hecho del yang masculino, un festín sin sentido y caricaturesco. Nuestros liderazgos ya no tienen humanidad. Que el fuego de la consciencia abrace la pequeña conciencia caduca para que el gran Yin vuelva en gloria y majestad.
En los subterráneos de esta tierra. Desde el sur de la Tierra del Fuego, las profecías comienzan a escucharse en el viento. Esto era lo esperado. Somos nosotros, aquellos que estábamos esperando. 
El Kundalini de la Tierra se despierta en Chile, en Argentina. El Sur es la nueva frontera espiritual. Mientras el planeta se consume en intolerancias y fanatismos, una nueva energía se levanta en la columna vertebral del mundo: Los Andes.
El nuevo paradigma de lo femenino como preservadora de la vida se levanta. El masculino herido debe ya morir en el fuego de la Consciencia creativa. La serpiente se elevará inexorablemente. Hasta el 2020 se retorcerá lo antiguo. 
Nuevos hombres serán los héroes. Ya no el líder que busca el poder material de un cuerpo y un mundo destinado a morir. Sino que el que preserva la vida como un regalo incalculable de la Consciencia creadora. Hoy se personifican en los bomberos, héroes anónimos, sin fines de lucro. Los vemos regando el agua (el Yin), salvando el regalo de la vida. En su vulnerabilidad donde la impotencia a veces se resbala en sus mejillas, reconocemos el verdadero Poder de un hombre nuevo. Ya no es el político, ni el economista, ni el militar el que ostenta la Fuerza verdadera de la Vida. Es la capacidad en cada uno de nosotros de volver a conectarnos con esta eterna cadena del Ser que la mujer y los indígenas han sabido preservar en sus tradiciones. Este es el territorio Sagrado que explica Gastón Soublette, este es el fuego sagrado de iniciación de Ziley Mora. Esta es la nueva/antigua y sempiterna Fuerza que se levanta para recordar la humildad de ser parte de esta caravana de viajeros espirituales.
En la transitoriedad del mundo, somos extranjeros en nuestra propia tierra, vagando eternamente hasta que encontremos el territorio interior que es el de todos. Toda tierra es mi tierra, por eso llora mi interior apagando el fuego de la intolerancia y el sin sentido. 
Que la humildad sea el premio y la Consciencia que corone todo este enorme dolor.
Un corazón que late, envía un rayo verde a los bosque eternos que viven en mi niñez y que toque a cada humilde habitante, desde los pequeños insectos, las plantas y los animales, hasta el campesino y su rebaño tembloroso.

Juan Pablo Uribe
Director Escuela BioSíntesis