Biogeometría

"Un día soñé con vivir en un mundo de milagros. Hoy transito por ese espacio interior y día a día me regocijo de su estructura milagrosa.”

Como un niño que contempla por primera vez la espiral de un caracol en la orilla de una playa, así el corazón comprende, sintiendo, lo que sostiene la mano indagadora. Ese es el sentimiento que surge del estudio profundo de lo que llamamos Geometría Sagrada. Un lenguaje que se siente primero en el cuerpo. Que luego se experimenta en lo emocional, y que finalmente se explica en la lógica. Es el lenguaje del silencio que une la belleza con la inteligencia creadora.

Estudiar Geometría Sagrada es una excitante aventura que entrelaza nuestros hemisferios, unifica nuestros tres cerebros y nos da una visión del sentido del Universo. La forma es la signatura de la Mente Creadora. En sus ondulaciones, vectores y estructuras reposa el alma que anima las cosas desde la substancia. Estudiar Geometría Arquetípica es filosofar con el encuentro de un lenguaje Universal, transcultural, reflejado desde los orígenes del mismo hombre y que trasciende su existencia. Es un lenguaje terrestre y extraterrestre. Es lo que hace que se arrodille la razón ante el milagro de la forma significativa.

En mis cursos siempre me piden que defina qué es la Geometría Sagrada. No me gustan las definiciones porque desgastan esa sensación de misterio que hace tan hermosa la búsqueda. La Geometría Sagrada o Meta Geometría como me gusta llamarla, es un lenguaje del silencio, porque impacta en estructuras muy primitivas de nuestro cerebro. Las formas arquetípicas dialogan con nuestro cerebro reptil pre verbal. Sentimos sensaciones corporales cuando somos expuestas a ellas, que luego, se traducen en emociones y posteriormente en pensamientos. Es un lenguaje puramente inconsciente que devela una profundidad inconmensurable. Es quizás la estructura fundamental de los símbolos, el esqueleto de todo lo arquetípico. Más allá de las apariencias subsiste este mundo de “formas” que representan substancias. En este mundo ilusorio en que vivimos sólo podemos acceder a la substancia de las cosas atravesando la forma. La información entonces se nos devela a través de “estructuras autosustentables” que hacen que las cosas sean lo que son. Es la diferenciación entre las cosas, los límites, las fronteras, el Orden de los elementos en el Universo, que a su vez nos devela la Unidad de todo. Quizás por eso la llamamos “Sagrada”, porque es la visión de una información que nos saca literalmente de las formas para encontrar la substancia detrás de ellas. “Formas” que nos hacen trascender las formas.

Cada una de sus figuras sagradas representan patrones de ordenamiento de la información, metáforas de cómo se constituye el Universo, cómo se formó y cómo se auto sustenta de instante en instante. Sus espirales nos muestran los movimientos de las galaxias, de los átomos, del crecimiento de las plantas y de la reproducción de las células. Sus triángulos nos recuerdan la constitución en triada de todo lo creado. Sus pentágonos la constitución quíntuple de los cinco elementos que conforman todo lo que existe. Cada ángulo es un ángel que nos conecta con lo que somos y con lo que venimos a hacer. La Geometría es el conocimiento que nos ordena interior y exteriormente. Es un código de interpretación que contextualiza y nos pone en nuestro lugar. Es el punto de referencia que necesita nuestra alma para no perderse en el jardín de lo ilusorio. Quizás por eso fue el gran secreto guardado bajo siete llaves por tantos pueblos, religiones y sectas. Aquél que tenía esta información , tenía el poder, las vías de acceso, el contexto, las herramientas fundamentales para comprender el Universo. Las formas sagradas evocan leyes de coherencia, disposiciones de ordenamiento, movimientos energéticos, correspondencias y relaciones sagradas entre todas las cosas. El hombre y la Naturaleza, los dioses y el vacío, el cerebro y el corazón.

El origen es incierto. Algunos nos hablan de Platón, que sólo citó algunas experiencias ya enseñadas en antaño por la escuela Pitagórica. La proporción áurea ya era antigua en los salones de Delfos, y ya se hablaba de los antiguos maestros de geometría de Egipto en las terrazas de la epifanía Griega. En Egipto las dos escuelas de geometría, la escuela del ojo izquierdo y del ojo derecho de Horus, eran instituciones adoradas por el pueblo. La primera era conformada por  los arquitectos, los que medían la tierra, los que reconfiguraban el territorio después de la crecida del Nilo cada cuatro años. Esta era la escuela exotérica de la cual se nutren hasta el día de hoy nuestra educación geométrica. La otra, es la puerta misteriosa de los misterios de la cámara secreta. En ella se inducia al adepto a adentrarse en los misterios de las medidas del Universo, a través de la experiencia personal. Meditaciones, pruebas, y experiencias místicas con estados de conciencia alterados se buscaban para inducir la apreciación de estas verdades eternas. Pero los egipcios mencionan a la Atlántida como la escuela primordial de geometría. Y quien sabe si ellos aprendieron de la Lemuria todos los aspectos  sagrados de este conocimiento.

Muchos han transportado estos conocimientos a través de los siglos. Dormidos en monasterios, en laboratorios alquímicos, encerrados en piedra en Alcázares, Castillos e Iglesias Góticas, la Geometría Sagrada de cuando en cuando surgía en la conciencia social de los pueblos. Leonardo de Pisa, alias Fibonacci (c. 1170 – c. 1250), fue en la Edad Media un matemático italiano muy famoso por haber introducido el sistema numeral árabe en Europa. Su contribución a la comprensión de la proporción áurea en la observación del crecimiento de las plantas y en la propagación de las especies en la Naturaleza, hasta el día de hoy sirve como regla para la fundamentación de un orden matemático en todo lo creado. La “firma de Dios” en todo lo creado, nos diría posteriormente Johannes Kepler (1571-1630) Astrónomo alemán que demostró que los movimientos planetarios cumplían con las leyes Pitagóricas de la armonía basada en los Sólidos Platónicos. Por otro lado, el ignorado Marsilio Fiscino (1433-1499) sacerdote, filósofo y astrólogo Florentino, en su proyecto que originó el pensamiento renacentista, “La Academia Neoplatónica”; ya enseñaba a Pico della Mirandola y a un joven Boticelli las claves de la Geometría Sagrada como filosofía de la vida. Luego sus pensamientos llegan a influenciar directamente la obra de un Leonardo, Rafael, Durero, Milton y al mismísimo Paracelso.

Pero en los subterráneos de lo social, francmasones e iniciados, chamanes en las culturas mesoamericanas, sacerdotes de antiguas religiones Maniqueístas y Zoroastrianas, Rabinos estudiosos de la verdadera Kabbalah, y tantos y tantos anónimos fueron los que forjaron la cultura milenaria de la Geometría Sagrada. En medio oriente la preservaron sufíes. En el oriente las castas  superiores de China, Japón e India. Y en las cavernas profundas del outback Australiano, los aborígenes explicaban a sus jóvenes generaciones el significado de los símbolos y figuras que veían en sus ensoñaciones.
En bosques profundos, selvas impenetrables, estepas salvajes y cumbres de montañas inaccesibles, hombres y mujeres enseñaron esta cultura del silencio mientras la gran mayoría de los habitantes de este planeta vivieron sin darse cuenta jamás del mensaje expuesto en templos, alegorías, pinturas y altares.

Así fuimos como dormidos, espectadores de las formas, sin saber jamás el porqué de las cúpulas, las alineaciones de los templos con los puntos cardinales, los obeliscos en las grandes capitales del mundo y los edificios dobles que están presentes en prácticamente todas las ciudades importantes del globo. Ingenuos excomulgados, la mayoría del planeta pasó todo su historia siendo manipulada por ignorancia.

Estos tiempos son los que ya acabaron. Poco a poco ha ido retornando el recuerdo. Honramos hoy a todos los que salvaguardaron los conocimientos, sin dejar de ver las consecuencias de los secretismos, conspiraciones y crímenes de algunos. Mucho ha tenido que pasar para que este patrimonio de la humanidad vuelva a las manos de todo el mundo. El ejercicio es gradual, no sin complicaciones e irresponsabilidades. En el seno de la visión de la Geometría Sagrada está la explicación de los misterios de la vida. De la salud, de la abundancia total energética, de las leyes de correspondencia e incluso de las leyes de coherencia con los demás y con uno mismo. Es quizás el pasaporte para integrar de una vez por todas, una congregación Galáctica de inteligencias que pacientemente han esperado nuestra madurez. En su estudio están finalmente las reglas de auto sustentabilidad que generarán por fin la total responsabilidad de la raza humana como parte de la creación.

Por esto es clave adentrarnos maduramente a investigar en la esencia recobrada de esta olvidada enseñanza. Muchos investigadores como Nassin Haramein, el físico suizo, o como Dan Winter, el investigador estadounidense, tratan hoy por hoy de aplicar estas nociones en la unificación de una teoría que explique los fenómenos tanto del micro como del macro cosmos; permitiéndonos desarrollar tecnologías impensables. Viajes a través del tiempo y el espacio como jamás hemos soñado. Herramientas que nos permitan sacar energía inagotable del punto cero. Tecnologías que nos permitan limpiar nuestro planeta hogar de lo que nosotros mismos le hemos hecho. Y una serie de tecnologías espirituales que nos permitan desarrollarnos como individuos responsables y felices.

Y lo más importante,  herramientas que nos permitan comprender profundamente las leyes simples del Universo, nuestra posición virtual frente a la vida y nuestra relación con el Propósito de todo. Encontrar los ejes de nuestra relación con nuestra experiencia con el espacio y tiempo son también un imperativo. Vivimos tiempos extraordinarios de apertura informacional para entrar a una vida más exaltante y amorosa. Una vida que sea el reflejo de la conciencia que se expresa en su búsqueda de sentido en todo lo creado.

Esta visión en Geometría Sagrada, junto a las profundas enseñanzas del estudio de la Luz y el Sonido como herramientas esenciales para las terapias Bioenergéticas, son los temas que vamos a profundizar en un curso anual en BioSíntesis durante el presente año académico.

Juan Pablo Uribe
Director Escuela BioSíntesis